miércoles, 14 de febrero de 2018

Microrrelato

Acostumbraba a vivir en un quinto piso. Todas las noches solía salir a la terraza a contemplar las estrellas, pero solo aquella madrugada en la que que ella se enredó bajo sus sábanas se dio cuenta de que aquellas diminutas luces tintineaban.
Pasó mucho tiempo, y ella no volvió; y entonces, decidió salir a contemplar las estrellas, tal y como hizo otras tantas millones de veces antes de que ella llegara para cambiarlo todo. Pero ya nada era lo mismo: las estrellas no bailaban, las lágrimas ya no eran amargas como lo eran tras sus largas despedidas, el aire no era limpio, la casa apestaba a soledad, los cajones -llenos de polvo- ya no contenían su ropa interior, ni retenían la fragancia de su piel, la cama se le hacía grande y las sábanas frías, la comida le resultaba insípida e incluso el bourbon ya no le quemaba la garganta.

Entonces decidió cambiar los cafés a media tarde por la soledad de sus libros de poesía, las lágrimas por muecas que parecían sonrisas ensayadas frente al espejo, las cartas por canciones melancólicas y cada tilde por largos y angustiosos silencios de redonda. Todo iba bien, ¿no?

Esa noche contempló las estrellas desde el suelo de la calle, que aportaba un poco más de calor y humanidad que la casa de ese condenado quinto piso.
Esa noche contempló las estrellas con un caos por cabeza, un aura roja que emanaba abrazando la sesera, que goteaba rabia y tristezas.
Esa noche cantaron los pájaros y brotaron las flores en los árboles. Había llegado mayo y, con él, unos ojos inertes enfocaban el cielo con desgana a la mañana siguiente.

Y ya nadie preguntaría por él, ni nadie le volvería a mirar de la forma en que ella lo hizo.
A la mañana siguiente, nadie se preocuparía por lo que pasó.
De su cuerpo reventado contra el asfalto ya solo quedaba una silueta de tiza blanca, un detective de policía ebrio y un juez ordenando el levantamiento del cuerpo.
"Y ya van unos cuantos este año", suspiró el agente: "¿Quién será el próximo en enamorarse?"
"Podrías ser tú" sentenció el juez.