domingo, 28 de agosto de 2016

Migrañas

Cuando me da la migraña
Veo en lo más triste una razón para vivir,
Veo un punto de luz en la más absoluta de las oscuridades.

Cuando me da la migraña
Miro hacia arriba y creo poder abrazar las nubes,
Lo cual haría de no ser porque el día afuera es claro
Y esas nubes dentro de mi cabeza se hallan.
Cuando me da la migraña…

Cuando me da la migraña
Caigo en un sueño por no poder dormir
Y al despertar,
Al despertar me hallo cagando en un parque frente a un letrero que dicta: “Perros No”.
Me vuelvo a sumergir en mis sueños de pirado

Y de repente…
De repente aparezco frente a un tigre enjaulado,
Es él el que me observa, el ser civilizado,
Es él el que está fuera de la jaula que nosotros hemos creado.
Cuando me da la migraña…

Cuando me da la migraña escribo cosas como ésta
Y vosotros sonreís irónicos pensando que estoy loco,
Pero parad un segundo y meditad:

¿quién está leyendo a quién?

miércoles, 24 de agosto de 2016

¿Humanidad?

¿Hasta qué punto hemos perdido?
Que hemos dejado de mirar a las estrellas para sustituirlas por farolas,
hemos olvidado el valor de las frases hechas:
escupimos palabras importantes a gente que no merece la pena
mientras que los oídos de los más queridos
se conforman con un triste silencio.

¿Cuándo dejó la Mahou de ser una compañía 5 estrellas,
o en qué momento dejamos de saborear el tabaco
para fumar sin más?
Me faltan dedos para contar las sonrisas en un tren y mientras,
sobra con una mano para contar lágrimas de despedida en sus andenes.

¿En qué momento comenzamos a menospreciar a las mujeres
o a anteponer la religión y la raza a los Derechos Humanos?
Cuándo hemos: dejado de callar con miradas,
cambiado un hermoso rostro lleno de imperfecciones por la pantalla de un teléfono.

¿Dónde ha quedado el "ponme lo de siempre"
acompañado de lágrimas o carcajadas?
¿En qué año comenzamos a escuchar música en los cascos
en vez de cantar a gritos por las calles,
a ESCRIBIR CON TECLADO
y no manchar de sudor la esquina del pliegue de cada una de nuestras cartas?

¿Cuándo ha dejado el mundo de leer,
de escuchar las palabras del poeta,
de asistir a la música en directo de los bares?
¿Dónde hemos dejado el frac,
la bohemia, Larra, las Vanguardias,
el Espíritu Revolucionario?

¿Cuándo dejaron de ser hermanas la justicia y la ley,
la cultura y la educación,
o amante el liberal de su Libertad?
Decidme desde cuándo
la vida y la muerte son un negocio.

Decidme, por favor, dónde quedaron las fotos enmarcadas
de niños chiquitos en casa de sus padres.
¿Cuándo se cambiaron las llamadas telefónicas
por el grito ahogado en sonetos al pie de las ventanas,
o el televisor por el teatro?

¿A dónde fueron las conversaciones de arte, filosofía, literatura en las terrazas?
¿Dónde han quedado el aroma de la vela,
las tertulias nocturnas, los abrazos en la cama
sin orgasmo ni despedidas antes de tiempo.

¿Cuándo abandonó el marido la trinchera
de la Guerra Fría del lavabo,
con el As empezado por la contraportada
y los crucigramas a medio terminar?

¿Cuándo dejó la vida de ser vida
para ser servida?
¡Cuéntenme! hasta qué punto hemos dejado de vivir,
hasta qué punto hemos perdido la humanidad.